El coronel Alejandro Castro Espín —hijo de Raúl Castro y figura vinculada al aparato de seguridad del Estado cubano— estaría participando en negociaciones discretas, en la capital de México, con agentes de inteligencia de Estados Unidos para explorar una transición política en Cuba, según un reportaje del diario español ABC, que cita a fuentes directas del Gobierno de Claudia Sheinbaum. Según el reporte, actores políticos y diplomáticos dentro del Gobierno mexicano estarían vinculados a la facilitación de los contactos.
¿Qué busca el régimen con las conversaciones?
El objetivo de esas conversaciones sería:
"Acordar una transición en la isla sin que el régimen sea derrocado."
Castro Espín, en representación del gobierno cubano, buscaría preservar la estructura del poder político en Cuba mientras se introducen cambios económicos y estratégicos. De acuerdo con ABC:
"En los primeros intercambios se ha abordado el fin del bloqueo a la economía cubana."
Inversión de empresas estadounidenses en sectores estratégicos de Cuba
El medio sostiene que la Casa Blanca podría gestionar el levantamiento de ese mecanismo de presión:
"A cambio de que el régimen permita la entrada de empresas estadounidenses a sectores estratégicos de su economía como los de energía, turismo, banca y telecomunicaciones."
Además, sugiere que:
"El primer gesto que podría dar señales de un acuerdo mayor entre La Habana y Washington, según deslizan a ABC funcionarios mexicanos, sería que EE.UU. le vendiera a Cuba el petróleo necesario para sobrevivir. Actualmente se trata de entre 100.000 y 150.000 barriles de crudo por día."
¿Quiénes dirigen las conversaciones?
La representación cubana estaría encabezada por Alejandro Castro Espín, coronel del Ministerio del Interior de Cuba, ingeniero en telecomunicaciones y doctor en Ciencias de la Seguridad y Defensa Nacional. Ha sido asesor del Consejo de Seguridad Nacional y participó en la Comisión de Defensa y Seguridad creada durante el gobierno de Raúl Castro, con funciones vinculadas a la coordinación estratégica del sistema de defensa del Estado.
La parte estadounidense está encabezada por Ronald Johnson, un exoficial de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y coronel retirado de las Fuerzas Especiales del Ejército de Estados Unidos. Entre 2019 y 2021, Johnson se desempeñó como embajador estadounidense en El Salvador durante la administración de Donald Trump, con experiencia previa en operaciones de seguridad e inteligencia en América Latina. Ha ocupado funciones diplomáticas y de seguridad vinculadas a la política exterior estadounidense en la región.
ABC señala que el facilitador de estas conversaciones es el encargado de asuntos de seguridad de la Cancillería mexicana, Efraín Guadarrama, quien además, es:
"Cercano a Roberto Velasco, subsecretario para América del Norte y principal enlace del Gobierno mexicano con Estados Unidos. Velasco tiene línea directa con Christopher Landau, subsecretario de Estado de Marco Rubio. Landau conoce a Velasco desde que era embajador en Ciudad de México en la primera administración de Donald Trump."
ABC señala también que la negociación es seguida de cerca por Lázaro Cárdenas Batel, jefe de la oficina presidencial:
"Cárdenas Batel proviene de una familia íntimamente ligada a Cuba. Su padre, Cuauhtémoc Cárdenas, fue el gran referente de la izquierda mexicana en la década de 1980 y llegó a ser alcalde de Ciudad de México en 1997. Cuauhtémoc Cárdenas era amigo personal de Fidel Castro y lo es de su hermano Raúl y del actual presidente, Miguel Díaz-Canel. En la campaña presidencial mexicana de 2024 apoyó abiertamente a Sheinbaum."
Nada ha sido confirmado oficialmente
En el Gabinete de Sheinbaum no confirman oficialmente la presencia de Castro Espín en México, ni el contenido de las negociaciones, pero sostienen que:
"Dos negociadores de su confianza llevan conversaciones con la Embajada de Estados Unidos en Ciudad de México."
Hasta ahora, ni el Gobierno cubano, ni la administración estadounidense, ni el Ejecutivo mexicano han confirmado públicamente la existencia de negociaciones políticas en los términos descritos por ABC. La información difundida se basa en fuentes gubernamentales mexicanas citadas de forma reservada, en un contexto marcado por la crisis energética en Cuba y el endurecimiento de la política estadounidense hacia los aliados del régimen.
Estas conversaciones ocurren en un contexto regional de alta tensión tras la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026 por fuerzas estadounidenses. El presidente Donald Trump ha afirmado que el régimen cubano atraviesa su etapa final, y que existirían conversaciones orientadas a que el país caribeño “vuelva a ser libre”. Ha dictaminado una política de "cero petróleo" con sanciones arancelarias para todos los países que envíen petróleo a Cuba.
El 30 de enero de 2026, la presidenta mexicana declaró que su gobierno buscaría soluciones diplomáticas. Según la agencia Reuters, Petróleos Mexicanos (Pemex) suministró crudo y productos petroleros a Cuba por unos 496 millones de dólares en 2025, citando al director general de la empresa.
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