En medio de los actos de repudio organizados contra el jefe de misión de Estados Unidos en Cuba, un joven residente en la isla expresa públicamente su apoyo a Mike Hammer y se desmarca del hostigamiento promovido por el régimen. Su mensaje, difundido en redes sociales, cuestiona la legitimidad de esas acciones y destaca la actitud del diplomático hacia la población, señalando que “ya quisieran muchos cuadros comunistas tener la empatía y la sensibilidad que tiene usted.
Mensaje de apoyo a Mike Hammer
El autor del mensaje es Yurisnel Domenech Atencio, quien dirige una declaración pública al diplomático estadounidense tras los episodios de hostigamiento ocurridos durante sus recorridos por varias provincias del país. En su intervención, Domenech ofrece disculpas al funcionario estadounidense y afirma que los actos de repudio “no representan la verdad del pueblo cubano”.
El joven agradece a Hammer su interés por conocer de primera mano las condiciones de vida de la población y subraya una práctica poco frecuente entre los cuadros políticos del país: el contacto directo con los ciudadanos sin mediación institucional.
"Los cubanos que vivimos en la isla, que tenemos dignidad, le estamos eternamente agradecidos por usted querer entender, de querer ver con sus propios ojos, de primera mano, de la fuente verdadera, la miseria y la crisis humanitaria que hoy estamos atravesando".
Domenech incorpora además una denuncia sobre el funcionamiento del sistema judicial y policial cubano. Recuerda que cientos de personas permanecen encarceladas por cargos como “desorden público”, mientras quienes participan en actos de repudio organizados desde estructuras oficiales no enfrentan procesos penales ni sanciones administrativas.
El señalamiento apunta a un patrón documentado por organizaciones de derechos humanos: la criminalización selectiva de la protesta independiente y la tolerancia institucional hacia acciones de intimidación política promovidas desde el poder.
Los actos de repudio contra Hammer en Camagüey
El mensaje de apoyo se produce después de varios incidentes registrados durante recorridos de Mike Hammer por distintas zonas del país. Uno de los episodios más visibles ocurre en Camagüey, ciudad situada en el centro-oriente de Cuba, donde grupos organizados despliegan un acto de repudio mientras el diplomático transita por una vía pública.
Los reportes coinciden en la presencia de personas vinculadas a las llamadas brigadas de respuesta rápida, un mecanismo utilizado desde hace décadas para ejecutar acciones de hostigamiento contra disidentes, periodistas independientes y activistas. Estas prácticas forman parte de un repertorio político institucionalizado en Cuba desde los años noventa y descrito en numerosas investigaciones académicas y periodísticas.
La línea de trabajo del diplomático con la población civil
Desde su llegada a La Habana como jefe de misión estadounidense, Mike Hammer mantiene una agenda centrada en el contacto directo con ciudadanos, activistas y miembros de la sociedad civil. Este enfoque se alinea con la política de Estados Unidos de documentar sobre el terreno las condiciones de vida y las restricciones a los derechos civiles en Cuba.
Diversos informes internacionales recogen encuentros del diplomático con familiares de presos políticos, emprendedores afectados por regulaciones estatales y ciudadanos que enfrentan carencias básicas. Este tipo de interacción, habitual en otros contextos diplomáticos, adquiere en Cuba una dimensión política específica por la falta de canales institucionales efectivos para la participación ciudadana.
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