"El Gobierno quiere mantener el control, y ese control se llama hambre para el pueblo", denunció un campesino en Bayamo ante el deterioro de las cosechas.
Muchos cubanos salen cada día a recolectar leña. La crisis energética los fuerza a recorrer largas distancias para garantizar la cocción de sus alimentos.
Apagones constantes, falta de agua y salarios insuficientes obligan a niños, madres y jubilados cubanos a sobrevivir entre el calor, la sed y el hambre.
Una denuncia o un problema lejos de La Habana puede tardar en conocerse o quedar invisible. ¿Los medios reflejan por igual la realidad de las provincias?
"Conseguir un medicamento en la isla depende cada vez menos de presentar recetas en farmacias estatales y más de poder acceder a los circuitos informales."
"Acaban de matar a una muchacha con tres hijos", denunció una mujer en redes. "Fue al hospital de Mayarí, allí le pusieron una sangre que tenía veneno".