Eduardo Roca Salazar, conocido en el mundo de las artes visuales cubanas como "Choco", falleció el 16 de abril de 2026 en La Habana a los 76 años, según informó el Consejo Nacional de las Artes Plásticas a través de medios oficiales. Pintor, grabador y escultor, recibió en 2017 el Premio Nacional de Artes Plásticas, principal reconocimiento en este campo creativo.
Reconocido por su obra y respaldado por premios, exposiciones y una sostenida validación institucional, formó parte de esa generación de creadores que el Estado cubano exhibió durante décadas como prueba de la vitalidad cultural del régimen: figuras de prestigio, lenguaje contemporáneo y circulación internacional, pero lo suficientemente integradas al sistema como para no desbordar nunca sus límites políticos. Aunque no se le acreditan actos de censura o represión directa contra colegas o el pueblo en general, tampoco levantó su voz contra el régimen.
Nacido en Santiago de Cuba en 1949, Choco se formó primero como instructor de arte y más tarde estudió en la Escuela Nacional de Arte (ENA). También cursó estudios en la Universidad de La Habana. Su trayectoria incluyó el trabajo docente, exposiciones dentro y fuera de Cuba y una inserción temprana en espacios institucionales como la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), la Asociación Internacional de Artistas Plásticos y el Taller Experimental de la Gráfica de La Habana.
Un lenguaje propio entre la pintura, la gráfica y la escultura
En su obra, el grabado fue una zona decisiva, aunque no la única. En una entrevista, el propio artista explicó la continuidad interna de su trabajo:
"No puedes ver mi obra por separado: el grabado o la pintura. Todo tiene un factor común que lo une. Sea la textura, sea la forma de decir."
Más que una defensa de la técnica, la afirmación sugiere una poética de la unidad entre procedimientos distintos. Su obra fue leída con frecuencia desde las marcas de la identidad cubana, la herencia africana y la figuración humana.
La crítica de arte cubana Virginia Alberdi Benítez escribió:
"Desde los años 80, Choco evolucionó estilísticamente hacia los símbolos definitivos que caracterizan sus imágenes. En general, una referencia a tener en cuenta fue la influencia inevitable que la estética de la Nueva Figuración ejercía no solo sobre él, sino también sobre las primeras promociones de artistas formados en la ENA."
Su nombre quedó asociado al desarrollo de la colagrafía en Cuba y a una exploración persistente de la textura como lenguaje.
Un lugar ya fijado en la historia del arte cubano
La muerte de Choco cierra una trayectoria extensa, pero no interrumpe la circulación de su obra. Piezas suyas integran colecciones privadas e institucionales dentro y fuera de Cuba, entre ellas el Museo Nacional de Bellas Artes y museos y fundaciones en Estados Unidos, México, España, Japón, Francia, Alemania, Colombia, Argentina, Italia, Bélgica y Gran Bretaña.
Choco fue uno de los artistas que ayudaron a fijar parte de la visualidad cubana contemporánea. Su muerte no elimina esa presencia; la vuelve balance, archivo y disputa por la memoria cultural.
Regresar al inicio
"Noticias", colagrafía de Eduardo Roca "Choco"."Noticias", colagrafía de Eduardo Roca "Choco".
"Barquitos de papel", colagrafía de Eduardo Roca "Choco"."Barquitos de papel", colagrafía de Eduardo Roca "Choco".
"Cogido con presilla", colagrafía de Eduardo Roca "Choco"."Cogido con presilla", colagrafía de Eduardo Roca "Choco".
Obras expuestas del artista visual cubano Eduardo Roca "Choco".Obras expuestas del artista visual cubano Eduardo Roca "Choco".
"Labios gordos y coloreados", colagrafía de Eduardo Roca "Choco"."Labios gordos y coloreados", colagrafía de Eduardo Roca "Choco".