Alina Fernández Revuelta, hija de Fidel Castro, definió como “una lápida de por vida” el peso de cargar con el apellido del dictador, durante una entrevista con la cadena argentina TN en 2026. Fernández, que escapó de Cuba en 1993 con un pasaporte falso y desde el exilio se convirtió en una de las voces críticas del castrismo, volvió a referirse al costo personal de haber nacido dentro del círculo familiar del poder en Cuba.
El video muestra el momento en que la entrevistadora le pregunta cómo marcó su destino ser hija del dictador y Fernández le responde:
"Ha sido un peso muy grande, creo que es una lápida de por vida."
Luego, al ser interrogada sobre las cosas que perdió por cargar con ese peso, enumera parte de su ruptura biográfica con Cuba:
"Perdí mi país, perdí mi patria, perdí el lugar donde estaba destinada a vivir."
Como se ve en las imágenes, Fernández Revuelta también habla del exilio como una reconstrucción forzada de su vida:
"Tuve que aprender un idioma nuevo, un modo de vida nuevo, a vivir en una sociedad nueva con una niña a mi cargo."
Sin embargo, aclara que ese desarraigo no fue su mayor tragedia, porque muchas personas migran incluso por elección. Para ella, la herida más profunda fue otra:
"Creo que lo peor ha sido ser testigo de la destrucción de mi país."