En un acto lleno de exaltación ideológica y devoción política, el dictador nicaragüense Daniel Ortega afirmó que Hugo Chávez “resucitó como Jesucristo”.
"Esto ya se cayó: en Cuba no funcionan la educación, la electricidad, la infraestructura, los viales, la vivienda, la alimentación, todo está destruido".
Largas filas de coches policiales recorren los barrios en un ejercicio de disuasión, en un enorme alarde de gasto de combustible, luces y toques de sirenas.
Su voz, marcada por una sensibilidad crítica, un humor lúcido y una estética de lo cotidiano, deja una impronta en la tradición de la narrativa cubana.
En la provincia de Sancti Spíritus, un carro fúnebre dejó caer el ataúd en la vía pública, reflejo de la falta de garantías en los servicios esenciales.
Con apagones prolongados y un calor insoportable, familias cubanas duermen en las calles para soportar las condiciones extremas impuestas por el régimen.