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Opinión | Un Occidente sin "complejos": la otra gran lucha del secretario de Estado Marco Rubio

"Los temas clave del discurso de Rubio" en la Conferencia de Seguridad de Múnich (2026) "trazan un rumbo civilizatorio que apela a tres valores fundamentales antitéticos a la contrahegemonía gramsciana: herencia, fe y soberanía", afirma Yoe Suárez.

El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en la Conferencia de Seguridad de Múnich (febrero de 2026).
El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en la Conferencia de Seguridad de Múnich (febrero de 2026).

Las batallas no se ganan únicamente contra las líneas enemigas en trincheras fangosas, en acrobacias aéreas o en audaces maniobras navales. La cultura es otro escenario para confrontar visiones e intereses del mundo. El secretario de Estado Marco Rubio lo entiende perfectamente, como dejó claro en su discurso en la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC, por sus siglas en inglés), celebrada del 14 al 16 de febrero de 2026 en la ciudad alemana.

La izquierda occidental de la segunda mitad del siglo XX, entendiendo que el trabajador medio estaba más interesado en cambiar de coche que de sistema político, optó por una mayor ofensiva contra las instituciones a través de la batalla cultural. Es la que el marxista italiano Antonio Gramsci definió como la lucha por la hegemonía cultural e ideológica. La clase trabajadora debía librar esta batalla en las escuelas, los medios de comunicación y la cultura para construir una contrahegemonía y "superar" el sentido común anclado en el cristianismo, al que llamó "burgués". 

El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el canciller de Alemania Friedrich Merz en la Conferencia de Seguridad de Múnich (febrero de 2026).
El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el canciller de Alemania Friedrich Merz en la Conferencia de Seguridad de Múnich (febrero de 2026).

Así, la izquierda lograría un cambio social más allá de las balas. Uno de los primeros pasos para lograrlo fue avergonzar a Occidente y retratarlo como el centro del caos mundial. Así, lejos de su papel en el fin de la milenaria institución de la esclavitud, Occidente sería tratado en películas, libros y en la prensa como el único pecador en ese sentido. El racismo y la violencia serían sus pecados exclusivos. El hombre blanco era el problema. El cristianismo era el problema.

"Juntos podemos comenzar a imaginar y forjar nuestro futuro"

Rubio puso fin a esta falsa narrativa, que solo enfatiza las sombras e ignora la luz de nuestra civilización, este sábado 14 de febrero en un discurso lleno de sano orgullo. Durante años, nada parecido se había escuchado en los pasillos donde se reunía la élite global: 

"Fue aquí, en Europa, donde nacieron las ideas que sembraron las semillas de la libertad que cambiaron el mundo. Fue aquí, en Europa, donde se estableció el imperio de la ley, las universidades y la revolución científica. Fue este continente el que produjo el genio de Mozart y Beethoven, de Dante y Shakespeare, de Miguel Ángel y Da Vinci, de los Beatles y los Rolling Stones. Y este es el lugar donde los techos abovedados de la Capilla Sixtina y las imponentes agujas de la gran Catedral de Colonia dan testimonio no solo de la grandeza de nuestro pasado o de la fe en Dios que inspiró estas maravillas, sino que presagian las maravillas que nos aguardan en el futuro."

Por las venas de Rubio corre la herencia de España, un imperio de exploradores que cristianizó las Américas. Su herencia cultural también está arraigada en Estados Unidos, la potencia hegemónica mundial tras la Segunda Guerra Mundial, y la fuerza que derrotó al eje socialista satánico que ocupó desde Europa del Este hasta Asia Central. 

El Secretario de Estado consideró esencial para el florecimiento de Occidente que no se arrepienta de su herencia y se enorgullezca de ese legado compartido. Afirmó:

"Juntos podemos comenzar a imaginar y forjar nuestro futuro económico y político."

La seguridad nacional, enfatizó, no se trata solo de tecnicismos como comprender cuánto gastamos en defensa o dónde y cómo la desplegamos. Remarcó:

"La pregunta fundamental que debemos responder desde el principio es qué defendemos exactamente, porque los ejércitos no luchan por abstracciones. Los ejércitos luchan por un pueblo; los ejércitos luchan por una nación. Los ejércitos luchan por una forma de vida." 

Y añadió:

"Y eso es lo que defendemos: una gran civilización que tiene motivos de sobra para estar orgullosa de su historia, confiada en su futuro y que aspira a ser siempre dueña de su propio destino económico y político". 

En su discurso, Rubio buscó reafirmar la interconexión del hemisferio, basada en lazos espirituales y culturales fundamentales. En ese sentido: 

"La migración masiva no fue, ni es, una preocupación marginal con pocas consecuencias."

Y afirmó que:

"Fue y sigue siendo una crisis que transforma y desestabiliza las sociedades de todo Occidente." 

Esto es algo que debe abordarse, a la luz de acontecimientos como el aumento de tiroteos entre grupos criminales en Suecia, las zonas de exclusión en Francia o la proliferación de bandas de violadores de menores en Gran Bretaña.

Migrantes arribando a Europa.
Migrantes arribando a Europa.

"Debemos controlar nuestras fronteras nacionales"

En el contexto de una alianza fortalecida entre Europa y Estados Unidos, Rubio instó a ir más allá de la cooperación militar y a revitalizar las industrias. Propuso relanzar el espíritu aventurero e innovador que caracterizó a la región durante siglos. Mencionó: 

"Los viajes espaciales comerciales y la inteligencia artificial de vanguardia; la automatización industrial y la fabricación flexible; la creación de una cadena de suministro occidental para minerales críticos, que no sea vulnerable a la extorsión de otras potencias; y un esfuerzo unificado para competir por la cuota de mercado en las economías del Sur Global." 

Pero volvió al tema de la migración masiva descontrolada de culturas que odian los valores de las sociedades con raíces cristianas. Dijo:

"También debemos controlar nuestras fronteras nacionales. Controlar quién y cuántas personas entran en nuestros países." 

Y aclaró que:

"Esto no es una expresión de xenofobia. No es odio. Es un acto fundamental de soberanía nacional. Y no hacerlo no solo constituye una abdicación de uno de nuestros deberes más fundamentales para con nuestros pueblos: constituye una amenaza urgente para el tejido social de nuestras sociedades y para la supervivencia misma de nuestra civilización."

¿Qué sentido tiene cooperar con la OTAN, por ejemplo, cuyos miembros se guían por valores antitéticos a los que compartió hace décadas con Estados Unidos

Bandera de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ondeando junto a banderas de algunos países miembros.
Bandera de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ondeando junto a banderas de algunos países miembros.

Hacia el final de su discurso, Rubio criticó directamente el globalismo y sus instituciones: 

"Ya no podemos anteponer el llamado orden global a los intereses vitales de nuestros pueblos y nuestras naciones."

Y exigió su transformación: 

"No necesitamos abandonar el sistema de cooperación internacional que diseñamos, ni desmantelar las instituciones globales del antiguo orden que construimos juntos. Pero estas deben ser reformadas. Deben ser reconstruidas." 

Los temas clave del discurso de Rubio, que recibió una ovación de pie, trazan un rumbo civilizatorio que apela a tres valores fundamentales antitéticos a la contrahegemonía gramsciana: herencia, fe y soberanía. Con estos ingredientes, se prepara el escenario para una época dorada no solo para Estados Unidos, sino para toda nuestra civilización.

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Yoe Suárez

Yoe Suárez

(La Habana, 1990) Autor de los libros de no ficción La otra isla (Finalista Beca Michael Jacobs 2016 e International Book Latino Award 2019), En esta ribera mi cuerpo (Mención Premio Casa de las Américas 2018), El soplo del demonio. Violencia y pandillerismo en La Habana (2018), llevado al mediometraje documental Punkie. Coordinó Espectros (2016), primera antología de periodismo narrativo cubano. Traducido al inglés y al italiano. Premio de Reportajes Editorial Hypermedia 2017 y  2018. Publicó en Newsweek, Univisión, Vice, El Español. Fue corresponsal del canal estadounidense CBN News. Documentalista. Cuentos suyos fueron llevados al audiovisual, y varios reportajes al cómic en el libro Quiebre de espíritu. Aparece en antologías de poesía y ensayo dentro y fuera de Cuba.

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